Transformación digital, o lo cuentas bien o que lo cuente otro

El momento de la verdad, como profesional que trabajas para otros, llega cuando tienes que ponerte frente de una audiencia, de espaldas a una pantalla de proyección y actuar contando una historia. Lo de enfrente, de espaldas y actuar no es una licencia literaria, debe ser así, por varias razones:

  • Porque es de mal gusto dar la espalda al público para leer lo que aparece en la pantalla
  • Porque si no usas unas diapositivas atractivas aburrirás al auditorio
  • Porque si no tienes una historia que contar o no pones pasión al contarla nunca llegaras al corazón del auditorio, nunca les gustarás, nunca se enamorarán de ti, en definitiva, nunca te comprarán.

Entonces mejor que lo haga otro.

Ayer por la mañana, en un evento cualquiera

Me invitaron a un evento sobre tendencias tecnológicas para 2019. Nos presentaron las diez tendencias que tendrán mayor impacto en el mercado español.

Todo girando entorno al binomio mágico de los últimos años, la transformación digital. Si no metes en tus productos, servicios y presentaciones el binomio mágico estas acabado, fuera de la onda, eres vintage. Siempre ha sido así, al principio, hace cuarenta años, lo llamarón informatización, luego rediseño de procesos, y cada pocos años con otros nombres.

Cuando se juntan en el calendario dos o tres tecnologías nuevas o te adaptas a la moda de turno o estás fuera.

Ahora, que han coincidido en el tiempo unas cuantas tecnologías nuevas, otras no tan nuevas, pero ya maduras, y unas pocas disruptivas, toca hablar de ellas e implementarlas.

Han pasado los años, han pasado o se han quedado por el camino, según se mire, algunas tecnologías, pero la aventura siempre es, y seguramente, seguirá siendo la misma, cambiar para seguir o mejorar.

Te toca hacer planes de futuro para tu negocio, cosa por otro lado que deberías hacer cada dos o tres años y actualizar cada doce meses. Te toca, como decía, hacer introspección de tu negocio y de tu sector, echar la mente a volar a ver qué se te ocurre, qué te dicen los consultores de negocio, qué hace tu competencia y qué están haciendo en otras industrias.

Por otro lado, hazte una lista de nuevas tecnologías, tecnologías emergentes, disruptivas, etc.

Mete ambas listas en un cuadrante oportunidad-coste-viabilidad y las que salgan mejor posicionadas es por donde tienes que empezar a invertir.

Claro, que como en todos los menús, deberás meter el suficiente aderezo de soporte de la alta dirección, información, formación y gestión del cambio para que eso sea comestible y digerible por la cultura de tu empresa, que queriendo o sin querer va a cambiar.

Si miras las tecnologías de moda tardarás menos en hacer la lista. Hoy en día te vas a encontrar las diez siguientes:

  1. Inteligencia Artificial
  2. Realidad aumentada
  3. Analítica y Big Data
  4. Internet de las cosas
  5. Almacenamiento en la nube
  6. Ciberseguridad
  7. Sostenibilidad
  8. Impresión 3D
  9. Blockchain
  10. Robótica

Hay más, pero estas son las más populares, y todas ellas arropadas bajo el manto de la transformación digital. “El que no se transforme morirá”, “los que se transformen dominarán sus sectores y otros nuevos”, … podríamos seguir con esta retahíla, que lanzan los talibanes de la tecnología un buen rato, pero no merece la pena. Lo que sí parece sano es ir adoptando algunas de estas nuevas tecnologías, pero al ritmo adecuado, tomando decisiones de negocio maduras e inteligentes.

Cuando tienes un negocio funcionando, en condiciones y bien engrasado, las cosas deben seguir un ritmo natural y lógico. No se trata de llegar el primero a no se sabe que sitio, ni de llegar el último a la fiesta cuando ya no quedan canapés.

Resumiendo, sentido común, experiencia, lógica y buenos compañeros de viaje.

Pero no es mi objetivo abundar en la transformación digital, me voy a centrar en los transformadores digitales, los consultores y los transformados digitales que he tenido la oportunidad de ver y escuchar ayer. Más concretamente en lo que he recibido y sentido cuando han estado en el escenario.

Próximamente

Las Propuestas en España 2008 a 2018

Después de revisar unos cientos de propuestas en varias decenas de clientes hay sesgos para reflexionar sobre el estado de salud de las propuestas en España.

Lo que hace la mayoría, los principales errores, las principales virtudes y las oportunidades de mejora.

Los participantes

Un maestro de ceremonias -el director general de la empresa que organizaba el evento- dos analistas de tecnología, unos cuantos ponentes del lado de la oferta, otros tantos del lado de la demanda y un profesional representando a la parte docente para cerrar el evento.

El maestro de ceremonias

Sobrio, correcto, cercano, profesional, elegante pero distinto -seguramente para dejar su marchamo- dentro de los nuevos cánones del vestir profesional. Pero sin calcetines.

Los analistas

Un par de buenos analistas con años de experiencia en lo suyo, y en las tablas, con buenas presentaciones visuales contándolo de forma profesional, amena y en ocasiones cercana.

Hicieron la presentación y la introducción de los ponentes alalimón, lo cual tiene su complejidad añadida, que solventaron de forma elegante y profesional.

La oferta

Encajan en este apartado los actores del mercado que ofrecen, de ahí su nombre, servicios y productos en un mercado concreto.

Ayer teníamos representantes de alta graduación de:

  • Una empresa de almacenamiento
  • Un centro proceso de datos e interconexión
  • Una multinacional del mundo de las telecomunicaciones
  • Un par de fabricantes de software.

No voy a hacer aquí un traje, ni un despelleje detallado, a cada uno de los ponentes, primero porque no es el sitio, segundo porque no sería educado y tercero porque no podrían defenderse. Lo que voy a hacer es contar lo que vi y no me gustó, con el ánimo de que pueda servir de ayuda a los que tengan que presentar próximamente.

En líneas generales:

  • Cada uno nos habló de su libro. Cosa que no está mal, siempre y cuando no le dediques más de una diapositiva para poner a la audiencia en situación. Lo que yo quiero es que me hables de tus éxitos y fracasos, que me cuentes un caso real, con sus problemas y como los solventaste
  • Las diapositivas eran francamente mejorables. No puedes presentar diapositivas con errores ortográficos, con más texto que visuales, con un tamaño de letra en ocasiones poco legibles por ser demasiado pequeñas. No puedes presentar más de un mensaje por diapositiva, porque la audiencia se pierde y se dedica a leer en lugar de atender a lo que dices
  • Los gráficos, cuando son demasiado recargados no se entienden a golpe de vista y hay que explicarlos. Un gráfico debe elegirse en función de lo que vas a contar y no al revés. Un gráfico cuanto más sencillo mejor. Si el auditorio no lo puede comprender en menos de diez segundos no es un buen gráfico. Un gráfico tiene que ser impoluto, no puede tener errores
  • No debes poner todos los textos de las diapositivas en mayúsculas, es cansado y agresivo para la audiencia
  • Las diapositivas deben ser visuales, con muy poco texto. El texto es lo que tu debes contar, sin leerlo, porque si lo lees no queda bien. Yo, como público me siento más cómodo leyendo a mi propio ritmo que adaptándome al tuyo, por lo que subconscientemente dejaré de escucharte y me dedicaré a leer, entonces ¿Qué papel juegas tú?
  • En cuanto al discurso. Quiero que me cuentes una historia que me llegue, para eso están los story telling, lo demás no sirve
  • En cuanto a la puesta en escena. No me sueltes un discurso plano porque me voy a aburrir. Tienes que empatizar conmigo, con el público en general y con cada uno en particular. Muévete por el escenario, acércate a la gente, juega con la entonación, haz preguntas, debes ser empático y cercano. Pon pasión, hazme sentir y recordaré tu mensaje.

La demanda

Sorprendente que los del lado de la demanda, los clientes, lo hiciesen mejor que los del lado de la oferta.

Aunque algunos se pasaron hablando de su empresa más tiempo del recomendable y no de sus proyectos y sus éxitos. No me interesa que enumeres lo que has hecho, quiero que me cuentes como lo has hecho, que problemas te encontraste, como los resolviste y que beneficio conseguiste.

En líneas generales:

  • Buenas diapositivas, comparativamente más sencillas
  • Buen uso de videos de apoyo. Aquello de que una imagen vale más que mil palabras es una realidad, y un video vale más que mil imágenes también
  • Los discursos fueron más de negocio, y menos tecnológicos, que es de lo que se trata, ya que la tecnología, al fin y al cabo, siendo importante, no es más que un medio para conseguir los objetivos empresariales. Algunos contaron una historia, en algunos casos muy bien hilada
  • En cuanto a la puesta en escena. Me parecieron más cercanos, aunque algunos leyendo las diapositivas de espaldas a la audiencia. La mayoría se sabían el discurso, lo que les permitió interactuar más con el público. Alguno, brillante, fue capaz de contarnos cosas interesantes de forma divertida con ejemplos clarificadores, si algún día se aburre de esto de las tecnologías tendrá un gran futuro como presentador o monologuista.

Conclusión

Me sorprende que los que se ganan la vida contando cosas para vender sus servicios y productos estuviesen, en líneas generales y en mi modesta opinión, por debajo de los compradores. Para los primeros presentar y convencer es parte de su día a día, sin embargo, para los del lado de la demanda presentar y convencer es algo que solo hacen esporádicamente.

Puestos a especular te puedes preguntar ¿Por qué ocurre esto? A mí se me ocurren unas cuantas teorías:

Del lado de la oferta:

  • Demasiadas presentaciones a realizar demasiado frecuentemente
  • Entornos muy exigentes con el tiempo, o si quieres poco tiempo disponible para preparar cada actuación
  • Mucha política de cumplimiento de normas, formas y estilos de la corporación en cuanto a qué presentar, en algunos casos hasta las presentaciones vienen del head-quarter y solo pueden traducirlas
  • Demasiada autoconfianza “Esto lo hago todos los días”

Todo lo anterior da lugar a exposiciones poco adaptadas al entorno y público de cada día, que no siempre tienen los mismos conocimientos e intereses que los del día anterior, ni los del día siguiente.

Del lado de la demanda:

  • Pocas oportunidades de hablar en público fuera de la empresa
  • Necesidad de preparar y adaptar el mensaje a la audiencia
  • Disponibilidad de tiempo para hacer la adaptación, edición y role-play
  • Necesidad de entrenar y probar discurso y diapositivas, para dar una buena imagen, debido a que no es su habitat natural.

En consecuencia, material más cuidado y puesta en escena mejor preparada.

Para ir acabando, una jornada interesante, en la que se dio un buen repaso a las tendencias tecnológicas para 2019 y muchas posibilidades de mejora para algunos de los del lado de la oferta si quieren vender más y mejor.

Nota: Esté artículo ha pasado un análisis de legibilidad y ha obtenido la calificación de “Bastante Fácil”.

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